Palabras salvajes
Que valor tiene la palabra, cuando no son sino nubes desgarradas por el viento, un punado de mariposas transparentes y quebradizas?. Que sentido tienen las promesas, cuando se descascaran con el tiempo y se nublan de distancia y olvido?...
Alli quedan, como un gesto al azar, un monumento al silencio enterrado en el anonimato. Suspiros entre la tormenta, desvaneciendose como tu recuerdo, cayendo a pedazos filosos y certeros.
Donde fueron a dar todas esas horas, todas esas danzas sentidas?...
La condena del olvido se mece inmutable en el anden, llevada por la gracia de una indeferencia ferrea, y es que necesitamos de blandir la espada, sentir en el puno el frio solido de la sangre y ver al enemigo a los ojos para renunciar a su temor. Las palabras en cambio, no son sino una ilusion momentanea del tu y del yo, una ecuacion plagada de incognitas. Una promesa no es sino fe ciega cimbrando en el risco frio, alli donde la corniza estrecha tiembla en el desequilibrio fragil de la memoria.
Donde van a dar las palabras, hacia donde fluye el ritmo de sentimientos que las procrea. El sabor de un nombre llega al paladar como una escama de nieve, rapida y sentida, profunda y letal. Luego quedamos con la incertidumbre de quien se pierde al girar la esquina, dando vueltas el corazon sin rumbo, tratando de vislumbrar la idea elusiva en la melodia de fondo.
Ya casi no tiene sentido mover los labios, si todo se habra extinguido chispeando en la oscuridad que viene tras los segundos. Ya no vale la pena sumergirse en torres de babel para alcanzar dioses esquivos. Me quedare oculto entre los matorrales, sumergido entre las raices detenido por siglos. Mi unica palabra sera el zumbido del viento entre mis hojas. Mi recuerdo no sera otro sino el aleteo suave de golondrinas nocturnas, el grato candor que viene con la lejania...
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Lo dije..., y fue como una ola moribunda huyendo hacia lo profundo del oceano, una gota de sentimientos crujiendo en medio del desierto desolado...






