Hiereme de suenos
Hiereme...
Divide mis labios con tu oceano de rosas y promesas,
Invade mis secretos como un ariete de carne y huesos,
Destroza estas paredes forzadas, esta resignacion sin sentido,
Arrebata mi sangre innecesaria y dejame entre las sombras.
Las luces alrededor me ciegan...
A la distancia el bullicio apocaliptico de los monstruos urbanos haciendo de las suyas, mientras yo me escabullo entre las rocas al costado del camino. La ruta es particularmente ardua hoy con el camino tenido de tonos rojos y naranjas. Alli voy escalando el pentagrama, cubierto de notas alegres y oscuras, llevado por la curiosidad que envuelve la melodia, sabiendo que solo sera otra plegaria, otra ilusion alada crepitando entre luces y colores, otro deseo llevado por la brisa hacia la infinita incertidumbre.
Mi suspiro dara vueltas por milenios como desesperado
Esperando el segundo exacto en que ira a dar a tus limites
Alli donde por dos segundos ha de rozar tu corazon adormecido
Sentiras mi presencia entre tus suenos perpetuos?
El eco de las sombras se abalanza sobre el horizonte
Y mis manos que tientan a ciegas tejen recuerdos de luces
Un tropel indomito desbarata mi garganta y mis ojos se agrietan sin cesar
Mi historia tiene rostros que desconozco
De vez en cuando se descubren observando
Alargando sus dedos infinitos en el tiempo
Ay, si yo tuviera nombre
Si mi edad fuera la justa
Mis mil anos de ansiedad llevan una bandera
Algo en ella se marchita y florece
Quien tiene mi designio?
Donde perdi la huella?
Escuchas el sonido de las sombras, esa danza eterna que llama al sacrificio?..., reunidos en la cima del mundo nuestros rostros alegres rien en silencio, y la fogata con su lenguaje mistico nos descubre mensajes milenarios. Escuchas el resplandor en lo alto?, viene la luna como un susurro trayendo nuestras nuevas almas, si!..., hemos de renacer esta noche tenue!. Dulce, oh pequena hija de la paz!, escuchas el eco del paraiso?, la magia existe y se llama esperanza!.
.
.
.
Reunidos bajo la fragil luz llevamos un trozo del mismo sueno y cuando nuestras alas se despliegan es el mismo cielo el que nos recibe. Mira cuantos caminos!...y todos van al mismo lugar!!...
.
.
.






