Animal aciago de virtudes colosales, libera tu llanto, rompe estas barreras de cristal y enumera estos segundos. Ya poco queda de este pasado erudito de silabas y cantos, todo se derrite en una penumbras de sonrisas apagadas, de pasado distante, de colores pastel sordos y somnolientos. Esta memoria ya no tiene nombre, posee una libertad no buscada, se le ha atribuido una virtud elusiva que no le pertenece. Prepara tus garras para esta noche que se avecina, seras libre para volar, reptar y trepar. Una consonante pendiendo en la brisa, un eco de adios ruidoso...
Todo se ha preparado para este momento. Tanto damos vueltas arriba y abajo, tanto giramos alrededor, que pedazos de norte apuntan hacia aca y alla. Y tu me llamas blanco, negro, azul, y yo te llamo noche, dia, tardes y tardes. Y el tiempo que me toma y me lleva... me aleja de las sombras, me lleva hacia la luz. Este devenir de siglos entre el cielo y la tierra, vida supongo...
Apretadas virtudes en mi bolsillo, ojos entrecerrados y una tarde mas en que pega el sol en mi frente, a patear piedras a la orilla del camino, nada ha de parecer, perecer, palidecer demasiado profundo hoy. Despues de todo queda tanto por recorrer, preocupaciones ajenas a los ajenos, que ya tengo bastante con estas hojas cubriendo mis zapatos...






